En los medios

Un estudio de la NASA ha detectado que se produce la reactivación de virus de la familia herpes en los astronautas que viven en el espacio. Cuánto más tiempo pasan fuera del planeta Tierra, mayor es esta reactivación, lo que podría ser un serio problema para ambiciosas misiones como la exploración humana de Marte.

El caso de la mujer que no siente dolor sugiere un camino para investigar la manipulación de las emociones humanas con fármacos

The colorful creatures can measure up to three feet long from head to tail and weigh in at around four pounds

Ambas tecnologías están de moda y ambas tienen el potencial de revolucionarse mutuamente, sobre todo en el caso del aprendizaje automático, dado que algunos de sus enfoques podrían acelerarse exponencialmente si se ejecutan en computadoras cuánticas

Physicists see complex behaviour emerge from simple capacities.

In a world seemingly filled with chaos, physicists have discovered new forms of synchronization and are learning how to predict and control them.

Hasta ahora se creía que los creadores del enterramiento chino poseían una fórmula contra la corrosión. Un equipo de investigadores, liderados por Marcos Martinón, ha descubierto los verdaderos motivos

Entre 1972 y 1983 se hallaron cuatro dientes en la cueva de Yanhui en Tongzi, al sur de China, y fueron asignados por su antigüedad de entre 240.000 y 172.000 años a un Homo erectus o a un Homo sapiens arcaico. Un estudio revela ahora que estos restos no se ajustan al patrón morfológico de Homo erectus clásico, por lo que podrían representar a los tan buscados denisovanos.

Gaur egun gertatzen ari den klima-aldaketa ulertzeko, ezinbestekoa da iraganeko klimaren datuak izatea. Naima El Bani Altuna ikertzaileak gogorarazi duenez, baina, neurketa instrumentalak azken ehun urte ingurukoak dira, eta hori, eskala geologikoan, istant bat baino ez da. Hortaz, paleozeanografiaren tresnez eta metodoez baliatzen dira ikertzaileak, epe luzeko informazioa eskuratzeko. Horretan ibili da El Bani, Artikoan.

Behavioural experiments suggest that felines acknowledge their monikers by subtly moving their heads and ears.