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El científico y divulgador Xurxo Mariño relata en su libro “Tierra” un viaje alrededor del mundo alumbrado por los ojos de la ciencia. Once meses alrededor del planeta plagados de descubrimientos, sorpresas y pura curiosidad humana.

Un estudio muestra por primera vez que los defectos ópticos en el ojo son exactamente iguales en gemelos idénticos y no en los mellizos, lo que demuestra su componente genético frente a quienes creían que podía deberse a factores ambientales.

Un trabajo con voluntarios muestra que la capacidad de distinguir objetos mediante la visión periférica varía significativamente entre individuos. Todos tenemos zonas de sombra en nuestro campo visual en las que apenas somos capaces de distinguir los detalles.

Un nuevo estudio confirma que los chimpancés, bonobos y orangutanes son capaces de anticipar el pensamiento de otros individuos y demuestra que pueden usar esta capacidad para ayudar a otros.

Un nuevo trabajo desvela el mecanismo aerodinámico que permite a los mosquitos volar de una forma tan estrafalaria y produciendo un potente zumbido. La razón para un vuelo poco eficiente y ruidoso podría ser la comunicación.

Rubén del Campo ha trabajado durante años como observador de nubes en la Agencia Estatal de Meteorología. El recién actualizado Atlas Internacional de Nubes incluye una de sus fotos sobre una nube que nunca se había fotografiado.

Una nueva técnica permite observar que los pulmones de ratones vivos producen más de la mitad de las plaquetas que necesitan estos animales. El descubrimiento cambia el paradigma sobre la producción de sangre, que hasta ahora se creía restringida a la medula ósea.

Revisando las imágenes tomadas por la sonda Rosetta los astrónomos han detectado el momento en que se derrumba uno de sus acantilados y se observa momentáneamente el hielo oculto bajo su superficie.

Combinando gotas de distintas emulsiones, científicos del MIT son capaces de crear pequeños microscopios y de refractar la luz en direcciones específicas, lo que podría ayudar a desarrollar nuevos dispositivos ópticos.

Las serpientes reales (Lampropeltis) son capaces de atrapar y comerse a serpientes que son más grandes que ellas. Un equipo de investigadores ha descubierto cómo lo hacen.